Extracto de “Styxx”: Paz

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23 de Mayo del 9531 A. C.

Pasaba la medianoche y, como de costumbre, Styxx no podía dormir. Cuando era niño, las voces en su cabeza le habían impedido descansar. Ahora, era su conciencia y los recuerdos recientes los que le golpeaban brutalmente. Odiaba todo lo que la guerra le obligaba a hacer para proteger a sus hombres y a su pueblo.

Todo.

Suspirando, acunó su dolorida cabeza en las manos, deseando estar con su Bethany. El pensamiento de su dulce tacto y su aroma, provocó una extraña sonrisa en sus labios y se preguntó cómo le iba a ella. Si había encontrado la carta que había entregado con el lugar de encuentro. Y si estaba siendo acunada por Morfeo en sus sueños esta noche.

—¿Alteza?

Abrió los ojos y vio a Galen entrando en su tienda.

—¿Sí?

—Acabo de recibir la noticia de que los tracios están enfadados, pero por el momento obedecen.

Styxx suspiró profundamente.

—Dime la verdad. ¿Qué es lo que más les irrita, Maestro Galen? ¿El hecho de que no pueden violar a cualquier mujer que encuentren, o el hecho de que un niño les de órdenes?

Galen resopló.

—No veo ningún niño en nuestras filas de veteranos.

Styxx lo saludó sarcásticamente con su copa.

Ambos sabemos que no tengo ningún derecho a liderar a los hombres en la batalla. Los Tracios tenían hoy razón. No tengo suficiente experiencia para esto.

Burlándose, Galen se sentó en la silla junto a Styxx y volvió a tomar el vino que había bebido antes.

—Ningún otro comandante podría habernos llevado tan lejos con tan pocas bajas como las que hemos tenido. Mira tu historia, mi señor. Nómbreme al único hombre que ha entrado con un ejército invasor en territorio atlante de cualquier país extranjero. —Galen hizo una pausa—. Sólo hay uno. Styxx de la Casa de Aricles. Príncipe de Didymos. 

Tal vez, pero estaba cansado de la sangre y enfermo de ver a hombres, jóvenes y viejos, cortados en pedazos ¿Y para qué? ¿Poder? ¿Dinero? ¿Gloria? ¿Hasta qué punto era bueno eso cuando lo único que se necesita es un único obolos (moneda griega) para pagar a Caronte por la última travesía?

Cada decisión que tomaba, buena o mala, terminaba con el sacrificio de alguien que llamaba a la madre, la esposa, o a uno de los dioses…

Con ellos quemando la casa y las posesiones de alguien hasta quedar reducidas a cenizas. Toda una vida de recuerdos y ahorros para construirla y unos cuantos minutos de guerra para destruir…

Styxx se pasó una mano por los ojos, tratando de desterrar las imágenes que no le dejarían en paz más de lo que lo harían las voces. Daría cualquier cosa por tener un puñado de minutos con Bethany para decir adiós a sus pesadillas y darle algo bonito que mirar.

Algo hermoso a lo que aferrarse.

Galen se inclinó hacia delante.

—¿Cómo está tu costado, mi señor?

—Igual que mi cabeza. Palpitante.

La mirada del viejo se posó en la mano de Styxx que sujetaba la taza.

—¿Aun no llevas el anillo del sello?

Styxx miró hacia abajo, hacia sus dedos desnudos y se encogió de hombros.

—¿Para qué? Si caigo, no valgo el precio de un rescate. ¿Por qué debo ir a casa cuando los otros soldados que luchan bajo mi bandera serian masacrados o vendidos por nuestros enemigos? Mejor, debería unirme a ellos en la muerte o la esclavitud que, vivir en paz, sabiendo que no pude mantenerlos a salvo. —Se sirvió más vino para él y luego le entregó la jarra a Galen que no quiso beber nada más.

Suspirando, Styxx jugó con la flauta de Galen, con la que el hombre mayor había estado tocando antes. 

—Dime, Galen, ¿cómo duermes por la noche? No he visto nada comparado con las batallas que sé que has luchado y liderado. Por favor, dime cómo conseguir la paz de mi conciencia.

La respiración del anciano se volvió irregular.

—Es difícil, mi señor. No voy a mentir. Me di cuenta de ello demasiado tarde.

—¿Y eso?

Galen cogió el plato de aceitunas en la mesa de Styxx y tomó un puñado.

—Mi padre era un simple campesino con una pequeña granja insignificante. Yo odiaba trabajar allí de una manera que no puedes ni imaginarte. Cada día me juré que iba a salir de la mierda de cerdo y el arado, sin importar lo que tuviera que hacer o a quien matar. Y entonces, un día vi a un ejército atravesando nuestro campo. El sol se reflejaba en sus armaduras y parecían dioses orgullosos. Antes de que pudiera detenerme, corrí hacia ellos y me uní a sus filas. Pero nada, ni siquiera nuestras matanzas otoñales ni un matadero, me habían preparado para los verdaderos horrores y la fría brutalidad de la vida de un soldado. —Tragó saliva—. Sin embargo, para mí, era mucho mejor que la pequeña granja que había despreciado. La fama, la gloria y, en particular, las riquezas y las mujeres, me mantuvo distraído por un largo tiempo. Y entonces, un día, cuando mi ejército se desplazaba a través de un terreno boscoso, vi a la mujer más bella que los dioses habían creado. Su encantadora sonrisa me deslumbró aún más que la armadura que tenía cuando era niño. Así que me detuve, en ese mismo momento, para hablar con ella. —Galen hizo una pausa para saborear la memoria de su esposa—. Me dio dos magníficos hijos y dos hijas hermosas. Mientras yo estaba en la guerra, enterró a nuestra hija menor que fue atacada por una fiebre, y a nuestro hijo, que cayó de un árbol y se rompió el cuello. Todavía, y siempre lo haré, me odiaré a mí mismo por dejarla sola para hacer frente a eso en mi ausencia. —Las lágrimas contenidas brillaban en sus viejos ojos grises—. Mi hijo mayor me siguió a la guerra y yo estaba muy orgulloso. —Su voz se quebró con el peso de su amor paternal—. Mi Philip era un león en el campo. Alto, fuerte, respetuoso y glorioso. Yo lo miraba y agradecía a los dioses por su benevolencia y por darme un hijo tan magnífico. ¿Quién era yo para merecer semejante regalo dado el número de hijos que había separado de sus padres? —Tragando saliva, se secó los ojos y se aclaró la garganta—. Y entonces llegó el día que todos los padres tememos. Todavía lo veo como me resbalé y caí en la batalla. Me quedé allí pensando que era el momento en que mi hilo seria cortado por las poderosas tijeras de Atropos. Gritando, Philip corrió hacia mí para salvarme la vida. Y justo cuando me alcanzó, su cabeza salió volando por un solo golpe de hacha del enemigo. —Sus ojos le ardían de rabia y se pasó la mano por la boca—. Ruego a los dioses, joven príncipe, que nunca conozcas el horror de recoger los cuerpos, tratando de encontrar una parte de la única cosa en este mundo de la que realmente estas orgulloso. No hay mayor pesadilla y es lo que continuamente me acosa, incluso cuando estoy despierto. —Con una fuerza inconmensurable, Galen tomó aire y calmó sus emociones—. Después de que mi Philip cayera en una batalla a la que no deberíamos haber ido, rompí mi espada por la mitad y juré que nunca me inclinaría de nuevo ante la llamada de Ares. Acabé con ambos, con él y con Atenea. Así que me retiré a la granja que tanto odiaba de niño y pasé los mejores años de mi vida con mi dulce Thia. Vi a nuestra última niña crecer y convertirse en la más hermosa de las mujeres y deseé tener más que ofrecer a mi preciosa Antígona y a sus hijos. Entonces, un día, otro soldado vino a mi puerta y me dijo que el rey quería que tutelara a su mocoso para la guerra. Me reí en su cara. Pero no en la poderosa moneda que ofreció. —Levantando su copa en un brindis, Galen sonrió—. ¿Cómo podría dejar pasar eso? Además, me dio la oportunidad de golpear al hijo mimado de un hombre que me había ordenado ir a una batalla innecesaria que acabó con la vida de mi hijo. 

Styxx resopló mientras bebía su vino.

—Te felicito por tu destreza, Maestro Tutor. Cada vez que el clima se vuelve frío, aún puedo sentir algunas de tus más finas sesiones en mis huesos y, en particular, en mi muñeca.

Galen fijó una mirada malévola en él.

—El primer momento en que puse los ojos en ti, Alteza, te odié apasionadamente. Allí estabas, apenas me llegabas a la cintura, con la armadura de tamaño infantil mucho más fina que cualquiera de las que jamás había usado para luchar en nombre de tu padre. O la que llevaba mi Philip cuando fue sacrificado al servicio de un rey que no le importaba su vida o su muerte. Con la cabeza bien alta y una imponente arrogancia que me ofendió en el centro de mi alma. Y quería poner mi puño sobre tu bonita y mimada cara.

—Si no recuerdo mal, lo hiciste. Y luego me diste una patada en el culo que me tumbó y mi cara mimada fue a parar a un montón de mierda. 

Galen se rio ante el recuerdo.

—Y no dijiste una palabra a nadie. Te levantaste, cogiste tu espada de entrenamiento, y me miraste como si hubieras aterrizado en un lecho de amapolas. Mientras te goteaba la mierda.

—Estúpidamente pensé que te gustaba y temía lo que harías si no lo hacía.

Galen negó con la cabeza.

—Te conozco mejor que eso, muchacho. Pero me llevó un tiempo dejar ir mi odio y ver que, lo que había confundido con una despectiva arrogancia era un afligido desafío para mantenerte fuerte contra todos aquellos decididos a verte quemado. Para hacer lo correcto por los demás, aun cuando eso te costaba caro. Fue ese muchacho, que aun así, tenía el corazón de un hombre, quien me enseñó a respetar a una corona que había aprendido a despreciar. Una corona que había jurado no volver a defender. Perdóname por la traición, joven príncipe, pero todavía odio a tu padre y siempre lo haré. Él no se preocupa por nada y no piensa en los que luchan por él. Pero tu… es y será siempre un honor para mí estar contigo en contra de cualquier enemigo. En la batalla, no te quedas atrás y ordenas a los demás que mueran por ti. Nos lideras, y te he visto una y otra vez, enfrentarte a oponentes mucho más grandes y más fuertes que tú para proteger a tus hombres. Te he visto cargar con soldados heridos para salvarlos sin tener en cuenta tu propio bienestar. Incluso hoy cuando has sido herido gravemente.

—Y veo los rostros de todos aquellos a los que no pude salvar. Los rostros de los que me miraban a los ojos mientras morían por mi mano. ¿Quién soy yo para presentarme como su verdugo? 

—Eres Styxx de la Casa del famoso Aricles, el príncipe y heredero de Dídymos. Y un día, serás rey. ¿Quién mejor para gobernar el reino que un hombre que se da cuenta de que no es un dios y que conoce el valor y el sacrificio de aquellos que le sirven y protegen a su pueblo?

—No me siento como un príncipe, Galen.

—Y eso, Alteza, es lo que te hace más digno de llevar la corona de tu padre.

Styxx se rio con amargura.

—Me gustaría verme a través de tus ojos.

El sólo veía sus defectos y carencias.

Para su sorpresa, Galen tiró de él hasta que sus mejillas se tocaron y lo sostuvo en un abrazo paternal. Entonces Galen le besó en la cabeza y lo soltó. Dejó el vino sobre el escritorio de Styxx y sacó su flauta.

—Deberías intentarlo y dormir, Alteza. La luz de la mañana traerá más batalla a nuestras espadas. 

Y más sombras fantasmagóricas para perseguir y atormentar su conciencia… 

                                                             

Fuente y traducción: Dark Hunter Spain

Extracto de “Styxx”: Guerra

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23 de Mayo del 9531 A. C.

Bethany estaba furiosa cuando se materializó en el pequeño pueblo de Enean, donde sus seguidores habían implorando desesperadamente que los dioses Atlantes les rescataran. Mientras que el resto de los dioses había ido a prestar ayuda a la mayor parte de sus fuerzas, ella había accedido a venir a ver a los habitantes aquí.

El pueblo había tomado a los soldados atlantes heridos… hombres heridos que habían sido sacrificados por los griegos, a los pies de la estatua de su bisabuelo en el centro de la pequeña aldea.

Levantó la mano para mandar a todos directamente a Hades.

—¡Alto!

Un feroz, profundo y exigente tono congeló a todos. Incluso a ella.

Curiosa, ella frunció el ceño al ver al príncipe Didymosian mientras saltaba de la parte posterior de su caballo de ébano y se dirigió airadamente a través de los cuerpos caídos y se enfrentaba a los griegos sin respaldo alguno.

¿Estaba loco?

Los griegos de aquí no eran de Didymos. Y ellos no tenían amor ni respeto por el joven príncipe. Algo que se demostraba en el desprecio de sus rostros.

Con sus ojos azules llenos de brío enojado, Styxx se dirigió directamente a dos soldados que habían arrastrado a una hermosa joven de su casa a la calle. Era obvio por su vestido desgarrado lo que se proponían.

—¡Soltadla! —Exigió Styxx.

En lugar de seguir sus órdenes, el gran soldado corpulento envolvió su brazo alrededor de la cintura de la chica.

—Es un botín, Alteza. —Se burló del título.

—Ella es una chica, no una propiedad. Ahora, liberadla u os arrepentiréis.

—¿Qué? ¿Vas a hacer que tus hombres me azoten? —Se rió—. Soy un Tracio. No nos inclinamos ante una corona Didymosian ni tenemos ningún miedo de tus hombres.

Los tracios lo vitorearon en su apoyo.

Sin desanimarse, el príncipe se acercó a él como un feroz depredador, totalmente al tanto de todas las espadas a su alrededor y, sin embargo, no temía a ninguno.

—Entonces es hora de que aprendáis a temerme.

Todos se rieron de palabras atrevidas de Styxx.

Queriendo tener una vista más cercana, y para asegurarse de que la aterrorizada chica no era dañada de alguna manera, Bethany se proyectó a sí misma en el cuerpo de la chica. Su brazo quemaba del agarre brutal de los soldados.

Hundió la cara en su cuello.

—Ella huele dulce para una puta Atlante. Estoy seguro que podemos encontrar una para ti, príncipe. Ahora vuelve a sus propios hombres, y dejar esto a aquellos de nosotros lo suficientemente viejos para vello púbico.

La mirada celestial de Styxx no vaciló mientras hizo que su brazo colgara. Un instante después, el soldado la soltó y cayó de espaldas, muerto, con un pequeño cuchillo de lanzar plantado entre sus ojos.

La mandíbula de Bethany se aflojó.

¿Styxx había matado a uno de sus propios hombres?

¿Para proteger a su gente?

Sacando su espada, el príncipe se puso entre ella y los hombres que habían venido aquí con él.

—Encuentra a tu madre, niña. Rápido..

Aturdida por su impecable Atlante, ella obedeció y luego observó con fascinación absoluta ya que estaba solo para defender a sus enemigos de su propio ejército.

Los griegos lo atacaron.

Acabó con seis de sus soldados antes de que sus refuerzos llegaron a apoyarle contra el resto de los tracios enojados. Sus hombres rápidamente los sometieron y los obligaron a volver.

Styxx agarró el que había estado al lado del primer hombre al que había matado.

—Avisa a tus tracios, no estamos aquí para violar esposas, hermanas e hijas. Nuestra lucha es contra la reina Atlante, sus soldados, y sus dioses, no a sus mujeres o niños. Cualquier griego que desafíe mis órdenes serán castrados y se ofrecerán como un sacrificio al dios atlante Dikastis por sus crímenes contra su pueblo.

—¿Crees que serían tan amables con nuestras mujeres?

Styxx lo empujó.

—Es por eso que estamos en tierra atlante, para luchar contra ellos antes de que lleguen a nuestros países de origen. Estamos aquí para proteger a nuestras familias de que la Atlántida los esclavicen, y no voy a avergonzar a nuestros inocentes, sacrificando y degradando a los suyos. Ahora ve y advierte a tus hombres.

El príncipe regresó a Bethany y la pequeña choza donde la niña se había estado ocultando con su madre y hermanas.

Para su completa estupefacción, el príncipe cogió una muñeca caída justo afuera de la cabaña y luego se arrodilló en la puerta, en el suelo a poco la hermana de la chica que, probablemente, no tenía más de diez años.

Sostuvo la muñeca hacia ella mientras se aferraba a la falda de su madre.

—Está bien, pequeña. —dijo de nuevo en impecable Atlante—. No estamos aquí para hacer daño a tu familia. Te doy mi palabra.

Miró a su madre para confirmarlo.

Tenía los ojos muy abiertos, la madre agarró de la muñeca de su mano y luego dio un paso atrás para proteger a sus hijas.

Styxx se inclinó ante ellas antes de levantarse.

—Dile a los aldeanos que se reunan aquí en la plaza y personalmente me encargaré de que todos ustedes sean llevados a las paredes de la ciudad para protegerse. Si alguien no puede caminar o viajar, háganoslo saber y los llevaremos.

Ella lo miró con recelo.

—¿Es un truco griego?

—Juro por mi vida que no lo es. Por favor, buena madre, en nombre de tus hijas, date prisa. No sé cuánto tiempo mi ejército puede mantener a los otros griegos, si deciden obviar mis órdenes. Debemos llegar a un lugar seguro.

Fue a transmitir sus intenciones a sus propios hombres, que actuaban como si las órdenes fueran algo típico y se esperara de él. No fue hasta que se tropezó y se apoyó contra de su caballo, que Bethany se dio cuenta de que estaba gravemente herido. La sangre corría por su pierna izquierda.

Sin embargo, sin dejar que nadie lo supiera, rápidamente se limpió y montó.

Fiel a su palabra, él ayudó a juntar su pueblo y les acompañó a un lugar seguro. Nunca en su vida había visto algo como esto. Un griego que mataba a sus propios hombres para proteger a las mujeres y los niños de su enemigo…

Era inaudito, sobre todo de un príncipe que no había mostrado misericordia con sus enemigos en los últimos meses mientras luchó contra ellos. La única cosa que todo el mundo sabía de Styxx era que él había sido implacable en el campo de batalla. Sólo su ejército se mantuvo invicto contra los atlantes. Utilizando nuevas tácticas que eran radicalmente diferentes al resto de las fuerzas griegas, Styxx había librado una campaña maliciosa y con éxito contra su pueblo.

Y mientras él estaba mostrando misericordia a la gente en este momento, ella sabía que una vez que se fueran, las casas abandonadas serían registradas en busca de suministros y después quemadas.

Era otra cosa por la que se lo conocía.

Sintiendo aún más curiosidad sobre él que antes, se detuvo a lado de su caballo. Aún bajo el disfraz de la chica que había salvado, ella levantó la vista para mirar al príncipe mientras él supervisaba la retirada de su pueblo.

Se mantenía con la misma actitud arrogante y rígida que la había irritado la primera vez que lo vio en Halicarnaso.

¿O era la arrogancia? Ahora que estaba más cerca, vio el tormento y dolor dentro de esos ojos azules. La cautelosa resignación y el cansancio le hacían parecer mucho más viejo. Y mucho más vulnerable.

—¿Alteza?

Sus emociones se evaporaron en una expresión de estoicismo mientras miraba hacia ella.

—¿Sí?

Ella puso su mano a su armadura negro y bronce, y señaló el lugar exacto en su costado estaba herido.

—Gracias por su ayuda.

Él inclinó la cabeza respetuosamente a ella.

Valientemente, levantó la mano para acariciar el músculo duro de la pantorrilla que sobresalía entre los cordones de su espinillera.

—Por tu bondad, me gustaría ofrecerle mis servicios.

Empujó a su caballo lejos de ella.

—Aunque aprecio su oferta y siento verdaderamente honrado, debo declinar.

Confundida, ella comenzó a alejarse.

—¿Elea? —Gritó.

Asombrada de que recordaba el nombre de la chica ya que su madre lo había usado hacía casi una hora, se detuvo para mirar hacia atrás en él.

—¿Alteza?

—No dejes que nadie, ni tu misma, intercambie tu cuerpo para cualquier propósito. Los beneficios temporales e inmediatas no vale la pena el costo eterna de tu alma.

Inclinándose hacia delante, lanzó suavemente un carísimo broche hacía ella.

Ella lo cogió en su mano y vio que llevaba el mismo emblema de Phoenix como su escudo. Era la insignia de su Omada Estigia.

Sin una palabra más, dio media vuelta a su caballo para poder llevar personalmente una mujer enferma y su pequeña nieta a la ciudad amurallada, tierra adentro.

Aturdida por su sabiduría inesperado y su caridad, fue a unirse a ellos en su viaje hacia la seguridad. Una parte de ella todavía esperaba que fuera un truco de algún tipo.

Mientras caminaban, examinaba sus hombres, en busca de su Hector. Pero éstos eran de caballería. No había un soldado de a pie entre ellos. Otro inesperado honor a su pueblo ya que utilizaba a sus soldados mejor entrenados, y no campesinos, para protegerlos.

Y mientras lo miraba, algo sobre el príncipe le recordaba a su amor, pero Héctor no sería herido. No si llevaba su amuleto, y lo tenía en la última vez que lo vio. No había ninguna razón para pensar que se lo quitaría. Además, el príncipe parecía un poco mayor que Héctor. Sin duda, más severo y seguro de sí mismo. Héctor era tímido y reservado. Nunca se apresuraría a una pelea tan imprudentemente.

No, Styxx no era el hombre que le hacía arder.

Pero ahora, por fin comprendió por qué Athena había elegido este príncipe como su mascota. Era honorable cuando otros no lo eran. Y él trataba a todos a su alrededor con respeto… como si importaran.

Incluso sus enemigos.

Sin embargo, esta buena acción no cambió nada. Ellos estaban en guerra y ella eventualmente lo destruiría por atreverse a llegar a sus costas y matar a sus soldados. Su compasión de hoy le había ganado un pequeño respiro mientras veía a sus seguidores.

Mañana, sin embargo, iría tras él con todo lo que tenía.

Entrando en los muros de la ciudad, vio como Styxx llevaba suavemente a la anciana en el templo de Agapa que había sido creado para recibir a los damnificados por estos invasores. Él volvió su atención a un joven sacerdote, pero no antes de decir algo que hizo que la vieja sonriera y amablemente cogió a su nieta y la sentó a su lado.

Honestamente, la sorprendió que ninguno de los atlantes atacaran a sus soldados. Sería una manera fácil de poner fin a la guerra ahora.

Pero su gente no era tan peligrosa como los griegos. Nunca habían sido. En cambio, honraron las decentes intenciones Styxx y de sus hombres y se les permitió depositar a los aldeanos y luego irse sin incidentes.

Por la mañana, sin embargo, estarían en guerra otra vez.

Con ese pensamiento más importante en su mente, ella dejó el cuerpo de la niña y fue a buscar a su bisabuelo en su templo en una calle allí cerca.

Los atlantes se invocaban su nombre, haciendo sacrificios. No es que ellos lo necesitaran. Misos hubiera estado con ellos de todas formas

Sin ser visto, su bisabuelo arqueó la ceja mirándola.

—¿Qué noticias tienes?

—El príncipe griego está herido en el costado izquierdo, al menos tres costillas rotas. Él apenas será capaz de mantener su escudo con ese brazo.

—Buen trabajo. Lo veremos muerto por la mañana y enviaremos sus pútrido griegos a casa con el rabo metido entre las piernas.

                                                                                 

Fuente: Facebook Oficial de Sherrilyn Kenyon Traducción propia.

Portada oficial de “Dark Bites”

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63 días después de que se publique Styxx, llegará Dark Bites, la novela que los fans hemos estado pidiendo y que recopila todos los relatos que Sherri ha ido publicando más alguna inédita. Recordemos que relatos son:

House of the Rising Son (Aricles)
Fear the Darkness (Nick)
Winter Born (Dante)
A Dark-Hunter Christmas (Gallagher)
Shadow of the Moon (Fury)
Until Death We Do Part (Velkan)
Phantom Lover (V’Aiden)
A Hard Day’s Night Searcher (Rafael)
Where Angels Fear to Tread (Zeke)
Love Bytes (Adrian)
Santa Wears Spurs (O’Connell)

*Queda actualizada la reseña del libro en el blog: Dark Bites

¿Por qué “Son of No One”? ¿Por qué Cadegan?

SKNuestra autora ha respondido a la pregunta que tanto se ha repetido en internet desde que se sabe el título de la última novela anunciada en la saga Dark-Hunters: ¿Por qué Son of No One es el próximo libro de la saga Dark-Hunter?

Ya que algunos fans hicieron comentarios después de anunciar el próximo libro en la saga de DH, Son of No One, y declararon que están enojados porque sigo escribiendo sobre personajes nuevos ignorando a los anteriores, a saber Savitar, Thorn, Jaden y Jared, pensé en explicar un par de cosas. 

Primero que nada, esa crítica es completamente falsa y me desconcierta, hasta el punto de no entender nada. Si bien escribo cada libro como una historia unitaria para que los nuevos lectores no se pierdan si eligen un libro al azar en la saga, cada uno de ellos se conlleva con el siguiente y crean un mundo mucho más grande cuando se leen en orden. Y este resultado se logra después de haberse planeado con mucho cuidado. No te vas a perder si no lees los libros anteriores, pero vas a perderte de los cameos y la bases con las que se crea la historia siguiente. 

Si comenzaste a leer la saga desde el principio, la primera lección es: que no hay personajes irrelevantes ni cosas que se digan al azar. Todo es importante. Puede parecer inócuo pero no lo es. Cada cosa es un enganche que junta al resto de las historias, si, obviamente dejo algunas preguntas abiertas, pero es a propósito y se responderan eventualmente. Si quisiera poner todo y a cada personaje en un solo libro, sería extremadamente confuso y terminarían más desorientados que agarrando el final de temporada de una telenovela que jamás hubieran visto.

Contar la compleja historia de Aqueron y Styxx me tomó más de 600,000 palabras. Esos dos libros tienen un total de 4000 hojas de manuscrito. Esa es UNA relación de las muchas que hay entre los personajes existentes.

En algún momento los personajes fueron nuevos, y últimamente rara vez escribo sobre un personaje nuevo. Incluso que haya nuevos personajes secundarios no es frecuente. Y lo que me parece más confuso y al mismo tiempo fascinante es que los personajes por los que me piden que escriba son mucho más nuevos que los personajes sobre los que estuve escribiendo durante estos últimos años. Durante los últimos seis años (y mas también) me concentré en los personajes originales.

Los lectores que me siguen desde el principio se van a acordar que Renegade estaba en la website original (la suya fue la primera carta coleccionable que repartí en el 2001, junto con las de Ash y Zarek) y ha estado en la saga desde el principio. Se le menciona en Night Pleasures (Placeres de la Noche). A Sundown se le menciona en Night Pleasures (Placeres de la Noche) también y ha estado con nosotros desde Dance with the Devil (Bailando con el Diablo) (2003) y los lectores me han estado pidiendo por él durante una década. Renegade incluso más. Y tuve que esperar para escribir su libro por la profecía del 2012 (desafortunadamente no puedo controlar a los antiguos escritores, antiguas profecias y mitologías, trato de mantenerme bastante fiel a eso) Tuve que esperar para escribir el libro de Jess por la profecía y el hecho de que esos dos libros están íntimamente conectados (lo cual supe cuando escribí sobre esos personajes en el 2000) y que la prima de Sunshine era la heroína para Ren. Kat se menciona al pasar en Night Embrace (El Abrazo de la Noche). A decir verdad, hay un solo personaje nuevo en Time Untime (Tiempo Sin Tiempo). 

Bueno, veamos a los personajes y a sus respectivos libros: 

Styxx: Styxx ha estado presente en la saga desde el principio. Bethany tiene dos cameos, en Acheron (Aqueron) (2008) en 1600 + páginas, y 310,000 palabras hay un solo personaje nuevo. Uno. Y es completamente necesario.

Time Untime (Tiempo Sin Tiempo): Ren aparece en Night Pleasures (Placeres de la Noche) (2002) Kat en Night Embrace (El Abrazo de la Noche) (2003) Sunshine, Talon, Storm, Aqueron, Nick, Sin, Katra, Jess… y todos los viejos personajes, excepto 1. Ah, y encaja en Styxx y presenta al hijo de Talon que técnicamente es un nuevo personaje.

The Guardian (El Guardian): Se les concedo, Seth es un personaje nuevo, pero está relacionado con Menyara quien estuvo en la saga desde el 2005. A Lydia se la sugiere en The Dream-Hunter (El Cazador de Sueños), Kiss of the Night (El Beso de la Noche) y One Silent Night (El Silencio de la Noche) y está relacionada con Solin, así que si bien son nuevos. No lo son. (Sería como quejarse de que traje a Fury como personaje nuevo en Night Play (El Juego de la Noche) después de que hiciera un cameo en Night Embrace (El Abrazo de la Noche)). El libro también es base del libro de Solin y el de Styxx, y ambos son personajes viejos. También hay muchos detalles sobre Jaden, Jared, Thorn, Bethany y Nick, pero tienes que estar prestando atención para agarrarlos. Basicamente esos detalles se hacen más evidentes en restrospectiva. No puedo decir más que eso sin spoilear terriblemente, salvo que ese libro es muy importante para todos los arcos que los fans esperan leer.

Retribution (Sed de Venganza): Jess estuvo desde el principio. Abigail es nueva, pero sus amigos, sin embargo, estuvieron presentes desde Kiss of the Night (El Beso de la Noche). Casi todos los personajes en el libro son viejos, excepto los cuatro guardianes y la leyenda de Jess la cual fue sugerida, pero nunca antes se la había elaborado. Pero eso pasa con todos los heroes. Todos tuvieron/tienen familias y un pasado que nadie conoce hasta que se cuentan sus historias, y esa es la razón por la cual la gente quiere leer sus libros, para conocer sus pasados. Este libro también tiene información relevante sobre el futuro de los Daimons y para Styxx y un libro en el que estoy trabajando ahora.

No Mercy (Un Amor Despiadad)o: El libro de Dev. Él estuvo presente desde el comienzo. A Sam se la sugiere y se habla de ella desde Night Pleasures (Placeres de la Noche), y se la presenta en Dream Warrior (El Guardian de los Sueños). Hizo varios cameos. Eaton y Chi son personajes un poco más nuevos, y hay dos fans que quieren leer sus libros… pero bueno, ellos también tienen cameos en libros previos. También hay información importante sobre Thorn, Stryker, Sav y Jaden.

Bad Moon Rising (La Noche de la Luna Negra): Fang y Aimee vienen desde el segundo libro, Night Embrace (El Abrazo de la Noche). El único personaje nuevo en este libro es… THORN. Al resto los hemos visto en libros anteriores. Eli, Constantine, Varyk, Stone, etc… han tenido cameos previos.

Dream Warrior (El Guardian de los Sueños): Se podrían considerar a Jericho y a Delphine personajes nuevos, pero… a Jericho se le menciona en los libros de Dream-Hunters, y aparece en Upon the Midnight Clear (La Luna de Media Noche) al igual que a Delphine. A decir verdad, es la continuación de Upon the Midnight Clear (La Luna de Media Noche). Así que en realidad, no hay personajes nuevos.

One Silent Night (El Silencio de la Noche): Stryker ha sido el villano desde el tercer libro y aparece en muchos libros. A Zephyra se la sugiere, pero no se la ve hasta ese momento, así que no la considero un personaje nuevo. Y esto es interesante. Este es el libro donde se presenta a Jared.

Acheron (Aqueron): Un solo personaje nuevo en mas de 1100 páginas. Ash estuvo desde el principio Tory aparece por primera vez en The Dream-Hunter (El Cazador de Sueños) y es la prima de la heroína.

Dream Chaser (Atrapando un Sueño): Xyper es un personaje anterior cuyo destino se dejó colgado después de Devil May Cray (El Diablo puede Llorar). Simone algo nueva, pero como la mejor amiga de Tate, ella fue sugerida en otros libros. ¿El nuevo personaje? Jaden. Y los eventos en este libro son vitales para muchos de los libros futuros.

Upon the Midnight Clear (La Luna de Media Noche): Aidan es un personaje nuevo… después de seis años de saga. Pero si no teníamos a un personaje principal nuevo de vez en cuando, la saga se estancaría. Leta tiene cameos en libros pasados y este fue el segundo libro dentro de la historia de los Dream-Hunters y es una historia corta que presenta a los lectores con este universo y hace de base para Dream Warrior (El Guardian de los Sueños) que llegó un año después.  

Devil May Cray (El Diablo puede Llorar): Sin es un nuevo personaje en la saga. Kat no lo es. Ella ha estado con nosotros desde hace tres libros y ha aparecido en muchos libros. Tenemos un nuevo villano, pero de nuevo nos enfrentamos con la antigua profecía y con los eventos que tuvieron que llevarse a cabo este año y en ella se establecen Acheron y el libro de Stryker. También se vincula directamente a Styxx y por eso no puede mostrarse cómo se vincula a toda la saga sin algunos spoilers importantes.

En este punto, estamos en el año 2005, lo que demuestra que en los últimos siete años, sólo ha habido un puñado de personajes introducidos. Hay más personajes nuevos introducidos en Night Embrace (El Abrazo de la Noche) (libro 2) que en cualquier otro libro que he escrito desde entonces.

Vamos a seguir adelante:

The Dream-Hunter (El Cazador de Sueños): Si bien es parte del mundo DH, es un spin-off de la saga, así que tiene algunos nuevos personajes que aparecen en el, pero tenemos muchos que no son favoritos desde siempre y se establece el conflicto para llegar a los Olímpicos y Dream-Hunters, así como Ash y su madre. Integrante de Aqueron y los libros de Styxx y tiene información importante sobre Sav y Nick.

Dark Side of the Moon (El Lado Oscuro de la Luna): Susan es nueva, pero Ravyn fue mencionado por primera vez en Night Pleasures (Placeres de la Noche). La razón de que no se encontraba en Nueva Orleans fue que es el primer libro que hablo del Katrina en DH y al igual que muchos de los verdaderos ciudadanos de Nueva Orleans, los Escuderos (Squires) fueron reubicados en otras partes del país. También quería mostrar cómo los Cazadores Oscuros y los Escuderos trabajaron en otras partes del país y sobre los eventos en que son importantes para Thorn y Sav…

Unleash the Night (Desnuda la Noche): Wren ha estado en la serie desde el principio y, aunque tenia la intención de escribir sobre un nuevo DH (Xander), Wren no me dejó. También es un importante libro de Fang y Aimee y Sav.

Sins of the Night (Pecados de la Noche): Los dos son nuevos personajes. Irónicamente, nadie parece recordar que todos los nuevos personajes se introducen en el principio de la serie y que ahora estoy trabajando en todos esos personajes que se introdujeron por primera vez en estos primeros libros…

Seize the Night (Disfruta de la Noche): Tabitha y Valerius se remontan al primer libro. No hay nuevos personajes en absoluto.

Night Play (El Noche de la Juego): Bride es técnicamente un nuevo personaje. Vane no lo es. Bride hizo un cameo en el segundo libro.

Kiss of the Night (El Beso de la Noche): Hay gran cantidad de nuevos personajes en este. Cassandra es nueva. Wulf se menciona en los libros anteriores, pero sólo realiza un cameo. Urian, Stryker, Apollymi, etc… son todos tratados en este libro.

Dance with the Devil (Bailando con el Diablo): Mientras que a Zarek se le introdujo en el libro anterior, Astrid no lo fue. De hecho, los únicos personajes familiares en este son Z, Jess, Kyrian y Aqueron. El resto, incluido Otto son completamente nuevos.

Night Embrace (El Abrazo de la Noche): Básicamente todo el elenco es nuevo. Talon aparece brevemente en Night Pleasures (Placeres de la Noche). Sunshine tuvo un cameo en Fantasy Lover (Un Amante de Ensueño). Styxx, los Osos Peltier, Wren, Apollo, Valerius, Zarek, Marissa, Vane, Fang, Fury, Wulf, etc… son todos nuevos personajes de este libro. Realmente fue un elenco desconocido.

Night Pleasures (Placeres de la Noche): Todo el mundo es nuevo excepto Julian, Selena y Grace. No hay personajes antiguos.

Por lo tanto, no hace falta decir que estoy bastante sorprendida de que alguien este molesto con que por fin me atreví a escribir sobre un nuevo héroe y heroína después de once años. Pero lo irónico es… Oh, espera, no puedo decir eso porque es un spoiler.

Sin embargo, puedo decir esto. La única cosa que los libros anteriores deben demostrar es que los personajes que podrían “parecer” ser nuevos en superficie, tienen una historia con personajes antiguos y son parte integral de la saga en su conjunto, en especial en Son of No One. Tiene dos cosas muy importantes que dejaran a la mayoría de los lectores con la boca abierta.

Aunque estoy emocionada por los fans que se mueren por Sav, Remi, Thorn, Jared y Jaden, hay cosas de ellos que alterarán por completo la saga y siempre cambiaran. Y no puedo escribir esos libros sin alguna base. Hay eventos que tienen que pasar primero. E historias que tienen que contarse. Hay muchos personajes que vinieron antes que ellos, como Jess, Dev, Fang, Ren, etc… que merecen que sus historias sean contadas, también. Pero de vez en cuando, un nuevo chico o chica va a llegar y decir: “Hey! Tengo una historia que contar”.

En cuanto a Remi… ¡Me encantaría escribir esto! Por desgracia, es un oso de mal humor y no quiere hablar conmigo todavía. Como Urian. Sigo intentandolo, pero tienen que cooperar.

Y aunque pueda parecer extraño Cadegan al primer vistazo, Son of No One es un libro muy importante en la saga, y al igual que Seth, vas a ser sorprendido por como está relacionado y lo importante que es en realidad para todo. Ah, y los lazos de The Guardian (El Guardian) directamente en Son of No One, también, al igual que Styxx, y todos ellos se refieren a Thorn, Jared, Jaden y el arco de Savitar. Como ya he dicho, los libros son parte integral de los demás y uno o dos personajes que se introducen en cada libro se utilizan una y otra vez, y son importantes para toda la saga. Esto incluye a Amaranda & Cael que han estado fuera de la pantalla por una buena razón, y que tendran un próximo libro…

Sólo teneis que confiar en mí y en los personajes 

Abrazos!

                                                             

Fuente y traducción: Dark Hunter Spain

Cuaderno de dibujos de Styxx

En un principio Sherri quería introducir los bocetos hechos por Styxx en el libro que lleva su nombre y que sale en 20 dias (¡¡SOLO 20 DIAS!!) Pero Styxx resultó ser un monstruo, palabras del Staff:

“Para los que preguntan sobre la longitud de Styxx en formato impreso. El manuscrito es de más de 1600 páginas con un tipo de letra apretada. Pero no tiene nada que ver con el tamaño de la obra real. Sherri ha visto el diseño de impresión actual y el conjunto de hojas desechadas (creo que es asi como ellos lo llaman por lo que me contó ella). El libro real de Styxx tendrá una fuente ligeramente más pequeña que Aquerón, pero ella dijo que no es perceptible para la vista y hay más líneas por página que en Acheron. Pero, de nuevo, no es perceptible. Así que el tamaño real de la tapa dura de Styxx será aproximadamente 100 páginas más que Aquerón”.

Asi que ha quedado totalmente descartado introducir los dibujos, pero cada semana han ido saliendo nuevos bocetos, si habeís seguido visitando la red social Pinterest de Sherri (aquí), habréis visto un poquito el mundo a través de los ojos de Styxx, un ejemplo:

Padre ( Rey Xerxes )

Extracto de “Styxx”: Los Atlantes

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26 de Octubre del 9532 A. C.

Bethany ansiaba sangre, ya que se vio obligada a retirarse de la isla griega. Ella todavía quería la garganta del Príncipe Styxx, pero no podía estar en el territorio de otro panteón con sus poderes de diosa. No, a menos que estuvieran luchando.

¡Maldita sea!

—¿Cómo podemos ser derrotados? —Gruñó Misos—. ¡Nunca hemos sido derrotados!

Pali se encogió de hombros con disgusto.

—¿Has visto al campeón griego? ¿Styxx de Dídymos? ¿Alguien ha oído hablar de este hijo de puta antes?

—Era joven, —dijo Bethany—. Lo vi justo antes de que comenzara la batalla. Y casi lo tenía… Ugh!

Le dolía haber perdido.

Repetidamente.

¡Perro griego sangriento! 

Misos arrojó su escudo hacia abajo.

¿Es un semidiós? O ¿Chthonian?

 Bethany negó con la cabeza.

—Él era un ser humano con un ejercito humano estándar. ¿Cómo pudo derribar a nuestros hermanos? Tienen poderes psíquicos… debieron cortar a través de los griegos como las verduras en un jardín.

Diafonía se pasó las manos por su oscuro pelo.

—¿Cómo se lucha como un inmortal?

—¿Tal vez fue entrenado por uno? —Pali sugirió.

Bethany apretó los dientes.

—Athena luchó junto a él.

Misos se burlo.

—Eso no nos lo ha impedido en el pasado.

No, no lo había hecho. Bethany suspiró al ver a su recien campeón en la mente.

—Es sólo una batalla. Tuvo suerte.

Misos estrechó su mirada sobre todos ellos.

—Entonces vamos a ver como la suerte del joven príncipe se acaba.

Cuando empezaron a dispersarse para vigilar la retirada de sus tropas, Apolo se unió a ellos.

—¿En el nombre de Hades que acaba de pasar?

Pali le dirigió una mirada burlona.

—Nos han pateado el culo. ¿Qué estabas haciendo? ¿Dormir la siesta mientras esto pasaba?

Apolo fulminó con la mirada.

—¿Cómo vamos a tomar Grecia si somos expulsados ​​de sus costas con palmadas de niñas?

—¿Nosotros? —Misos pasó una burla sobre la forma justa de oro de Apolo—. El nosotros no te incluye, griego.

—Lo hace todo el tiempo que mi pueblo está luchando y muriendo. ¡Especialmente mi nieto! ¿Cuál de ellos mató a Xan?

—El Príncipe Styxx. —gritaron al unísono.

Pali resopló.

—¿Estás sordo, también? ¿Cómo se te puede pasar como su gente corea el nombre del hijo de puta?

Los ojos de Apolo brillaron con reconocimiento repentino.

—¿Ese pequeño piojo era el príncipe Didymosian y su heredero?

—¿Dónde has estado? —Preguntó Diafonía—. Es obvio que no estabas aquí para la batalla.

—Por supuesto que no. No podía dejar que Zeus o Atenea me vieran del lado de nuestros enemigos. Sólo vine después de oír que se retiraban. Y tengo que decir que la noticia me sorprendió.

Misos cruzó los brazos sobre el pecho.

—Bueno, si quieres un poco de venganza, por supuesto, seria eliminar al príncipe de nuestros futuros planes de batalla.

Apolo sonrió con malicia.

—No te preocupes, viejo. Me haré cargo de él.

                                                          

Fuente y traducción: Dark Hunters Spain

Extracto de “Styxx”: Regreso a Casa

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13 de Septiembre del 9530 A. C.

Bethany jugueteó con el anillo en su dedo, mientras esperaba, otro día, una visita que estaba segura que nunca llegaría. Su Hector estaba muerto. Ella lo sabía.

Si no por la guerra entonces por la masacre durante su regreso a casa en la que casi había destruido el ejercito del Príncipe Styxx. Mientras su familia se había reído y alegrado de la traición de los perros griegos, la noticia le había parecido como un golpe.

Héctor tenía que estar muerto o si no ya habría ido hasta ella.

Con un nudo en el estómago y entristecida más de lo que nunca había estado, empezó a subir y luego sintió una repentina presencia cerca de ella.

—¿Quién anda ahí?

Por unos instantes, no oyó nada.

A continuación, un profundo y bajo susurro le respondió.

—Un soldado cansado que tiene miedo de que él haya sido olvidado o reemplazado.

Las lágrimas llenaron sus ojos y la ahogaron.

—Mi Hector no ha sido olvidado y nunca podría ser reemplazado.

Sólo entonces se arrodilló a su lado y tiro de ella contra él. Estaba mucho más delgado de lo que había estado antes, pero también mucho más rasgado. Sus músculos eran aún más grande y más fuerte que antes. Ella le acunó la cabeza entre las manos mientras la mecía en sus brazos. Mientras que su pelo era más corto de lo que había sido cuando él la dejó, ahora tenía una barba completa.

—Yo vivía sólo por la posibilidad de que pudiera volver y sostenerte de nuevo.

Cálidas lágrimas corrían por sus mejillas.

—Te odio por el dolor que me has causado en tu ausencia. ¡Bastardo! El temor de que hubieras muerto y fueras quemado…

Él aspiró bruscamente mientras se tocaba la espalda.

—¿Héctor?

—He vuelto, pero no en una sola pieza.

Él se apartó y se sentó con cuidado en el suelo a su lado.

—¿Qué pasó? ¿Por qué te quitaste mi amuleto?

—Una vez que llegamos a Grecia, tontamente lo quité para jugar con él. No tenía ni idea de que estábamos a punto de ser atacados por nuestros propios aliados. Pero no tengas miedo…

Él puso su mano sobre su muñeca para mostrarle que estaba de vuelta en su lugar.

—¿Fuiste herido?

—Ciertamente no me apuñale en mi propia espalda. Aunque, dada mi gran incompetencia, me sorprende que no haya encontrado una manera de hacerlo.

Ella lo besó en la mejilla.

—¿Es sólo la espalda?

—Por desgracia, no. Recibí veinticuatro puñaladas en la espalda, la mano, el costado y el pecho y uno a mi mejilla izquierda, sólo para asegurarse de que estaba bien humillado.

Le tocó la cara.

—No es que la mejilla, mi dulce. Eso no me habría molestado tanto.

A pesar de la gravedad, se rió. Eso explicaba la manera peculiar que estaba sentado, pero…

—No eres gracioso. ¿Puedo hacer algo para consolarte?

Sacó la mano a los labios y aspiró su piel antes de que mordisqueaba los dedos y luego se tendió a su lado… con la mejilla izquierda arriba.

—Me consolaste el momento en que te vi aquí. Te juro que te has hecho aún más hermosa en mi ausencia.

Se acostó, frente a él.

—Tengo miedo de tocarte por temor de causarle dolor.

Él puso su mano sobre su corazón y la mantuvo allí para que pudiera sentir el rápido latido a través de su túnica.

—Incluso si me haces daño, voy a disfrutar de ello.

—Eres tan masoquista.

—Lo soy en verdad. —Suspirando, él puso su cabeza sobre su brazo, al lado de la cabeza y luego le movió la mano su la mejilla con barba para que pudiera sentir las expresiones de su rostro—. Lo que me duele más es que después de todos estos largos y difíciles meses, no puedo hacerte el amor como he soñado hacer todas las noches.

Ella movió la mano para jugar con sus rizos que envuelto alrededor de sus dedos. Tenía el pelo más corto que cuando él había dejado, pero aún así fue el tiempo suficiente para tomarle el pelo.

—¿Alguien te ha dicho que su voz es muy similar a la del Príncipe Styxx?

—¿Y cuando se enteró de su voz, mi señora?

—Varias veces, cuando ha estado en público. Pero tú no eres como él.

—¿Cómo somos de diferentes?

Ella lo besó en la nariz.

—Eres dulce y precioso. Y no hoy un solo hueso arrogante en todo tu cuerpo.

—Tal vez el príncipe no es tan malo como asumes.

Ella arqueó una ceja ante eso.

—¿Lo defiendes?

—He sufrido y sangrado por él todos estos meses. Tendría que ser un bastardo real para no defenderlo ahora.

Ella hizo una mueca.

—No vamos a reñir sobre mi opinión sobre tu valeroso príncipe. Tu eres el único hombre en el que quiero pensar en este momento—. Ella le dio un beso en los labios—. Te he echado de menos.

Styxx cerró los ojos mientras lamía y jugaba con su cuello. Por eso sólo hubiera valido la pena volver.

Pero mientras que ese pensamiento trajo una sonrisa a los labios, el miedo hizo que le doliera el estómago. Había oído el mismo desprecio en su voz cuando habla del príncipe como su familia tenía para él. ¿Cómo reaccionaría si ella se enteraba de quién era realmente?

Por no hablar del hecho de que durante casi tres años, le había mentido.

Ella le odiaría tanto como todos los demás. Peor aún, ella nunca se lo perdonaría. Podría pensar que se había burlado de ella y, como Ryssa, lo acusaría de cosas horribles que nunca había pensado, hecho o pretendido. Y si alguna vez se enteraba de las miserables y degradantes negociaciones a las que Apollo le había obligado…

Quería vomitar mientras el miedo y el odio se mezclaban dentro de su corazón.

¿Por qué no puedo encontrar a alguien que pueda aceptar todo lo que soy? El único que hizo fue Galen. Sólo él vio el corazón de Styxx y entendió sus intenciones y acciones reales.

—¿Por qué estás tan triste? ¿He dicho algo malo?

—No. —Era a la vez una mentira y la verdad. Él no quería que ella censurara sus palabras cerca de él. Ni siquiera cuando fueran como patadas en la entrepierna y lo dejaran sangrando—. No soy el mismo chico que te dejó, Beth. Me temo que la guerra me ha cambiado.

—¿Cómo es eso?

—De manera que es difícil de definir. Pasé casi dos años hasta los tobillos en sangre y partes del cuerpo. He sostenido las manos de ancianos y chicos jóvenes, hasta que tuvieron su último aliento. He visto chicos que eran demasiado jóvenes, que no eran aún lo suficientemente mayor como para afeitarse, contraer enfermedades que no pudimos tratar. Quemamos nuestros muertos, día y noche, hasta que el hedor de que se presente de forma permanente en la garganta y la nariz. Había días en que la lucha era tan densa que las flechas y las lanzas enemigas bloquean el sol de nuestra parte.

El corazón de Bethany se encogió ante el dolor que oyó en su voz. Ella sabía de cada una de las batallas que hablaba, y los horrores. Pero esta era la primera vez que los había visto a través de los ojos de los hombres que en realidad ellos lucharon. Los hombres que no sabían si les gustaría vivir a través de él o pierden una parte de su cuerpo.

Nunca antes había comprendido el temor de las familias que se quedan y lo difícil que iba a esperar a un ser querido que nunca podría volver a ver. Las lágrimas brotaron de sus ojos mientras deseaba poder quitarle esos recuerdos.

—¿Cómo lo soportas?

—Yo pensaba en ti. Sabiendo que estabas aquí, dependiendo de que yo regresera… que llorarías si no lo hacía. No estoy seguro de que hubiera podido atravesar algunas de las batallas si no hubieras estado en mi corazón—. Él frotó su mano sobre la línea de su mandíbula—. Definitivamente no hubiera montado tan rápido para volver a casa.

Ella sonrió ante su humor luego lo besó.

—No quiero volver a estar sin ti otra vez.

—Esperemos que no lo hagas. He oído que la ciudad-estado se han unido en otra tregua que debería durar.

El estómago de Bethany encogió ante sus palabras. Ella sabía lo temporal sería la tregua.

—Prométeme, si algo pasa y tenemos que ir a la guerra otra vez, que no lucharás.

—Yo no puedo hacer eso, Beth.

—¿Por qué no?

Styxx apretó los dientes mientras se buscaba una razón por la que podría darle que no revelar su verdadera identidad.

—¿Cómo puedo estar en casa sabiendo que los hombres que han luchado a mi lado y me protegieron, los hombres por los que sangre para proteger, va a morir? Por difícil que es vivir con los recuerdos de la guerra, yo nunca sería capaz de enfrentarse a mí mismo siendo un cobarde.

Ella no tomó bien sus palabras, pero tampoco habló en contra de ellas.

Inclinándose hacia adelante, Styxx mordisqueó los labios, disfrutando el sabor que se había perdido más que cualquier otro.

—Estoy cansado de hablar y de pensar en la guerra. Dime cómo has estado. ¿Tu tío todavía le molesta? ¿Tu madre finalmente mató a tu tía Epi? ¿Cómo está tu madre? ¿Tu abuelo consiguió recuperar su espada de su hermano?

Bethany fue sorprendido por sus palabras.

—No puedo creer que te acuerdas de todo eso.

—No hay nada que olvide sobre ti.

                                                                                 

Fuente: Facebook Oficial de Sherrilyn Kenyon Traducción propia.